MIGRANTES –
Cruzar la frontera de México hacia Estados Unidos de manera ilegal no es solo un desafío político o geográfico; es una travesía donde el peligro tiene mil rostros. Los migrantes se enfrentan a un desierto implacable, a temperaturas extremas y a la acechanza constante de grupos criminales. Sin embargo, existe otro tipo de oscuridad que aguarda en las rutas menos transitadas, una que no se explica con leyes humanas y que se alimenta del miedo y la desesperación de quienes caminan bajo la luna.





